SECUENCIAS DE INTERIOR

 

Secuencias de interior se mueve en la transición y su incertidumbre. Habita en la intimidad de una cotidianeidad doméstica viciada que ha dado lugar a un individuo ensimismado, carente de sentido, desconectado de sí mismo. Vive el ejercicio de arrastrar lo inconsciente hacia el consciente en un acto de sobrevivir al pasado. Es un deseo de vida, un ejercicio de autoconocimiento marcado por el esfuerzo de arrastrar lo inconsciente hacia el consciente en un acto de sobrevivir al pasado, un vértigo elegido, una limpieza.

La acción se enmarca en un salón de reminiscencias clásicas, donde los tiempos y las épocas se confunden para dar lugar a ese punto común de todas ellas en el que el cambio acecha y el individuo se muestra como vehículo generador de este. Así, se usan proyecciones sobre el cuerpo y los objetos que componen la escena, acercando la distancia entre la imagen virtual que produce la proyección y la palpable del propio cuerpo de Élida que se mueve lenta y progresivamente en un violento ejercicio de absoluta contención, generando a su vez, sonidos que son amplificados por un sistema de micrófonos de contacto instalados en el mobiliario de la escena y procesados mediante efectos electrónicos, produciendo un ambiente de profunda y contenida tensión espacial.

La danza contemporánea, en su más sutil y minimalista concepción, domina un dramático deambular que transcurre generando secuencias de imágenes y ruidos musicales, consiguiendo trascender de su propia entidad.  

 

Vídeo promocional

2011

Creación: Colectivo RED

Performer: Élida Dorta

Espacio sonoro: Rafael Pinillos

Visuales: Dea Woon Kang

Escenografia: cedida por el TEA

Duración: 30min.

 

Secuencias de interior en El Generador

Imágenes del estreno en El Generador del  último trabajo

del Colectivo RED dentro del Festival Numacircuit 2011

 ( Fotografía: David Perreko )

Marioneta

Marioneta es una performance que plantea una reflexión sobre la búsqueda de identidad y las luchas de poder que esta conlleva. Con frecuencia se habla del otro como de un espejo en el que contemplarse uno mismo, donde la imagen que proyectamos, se refleja en la mirada que se nos dirige y así nos conformamos, en cierta manera, a través de ella. Pero esta alteridad puede tener otra lectura, y cuando uno se identifica en el otro puede provocarse un olvido momentáneo de sí mismo, de sus diferencias respecto a él, de sus diferencias incluso fisiológicas, convirtiendo la propia personalidad en títere y titiritero a la vez. Planteando la cuestión de hasta qué punto las decisiones que rigen las vidas de cada cual son sus propias decisiones.La acción está centrada en la figura de la marioneta, encarnada en la bailarina Élida Dorta, cuyos movimientos, evolutivos y continuos en ocasiones, sutiles y oscilantes en otras, se mezclan con la evocadora y espectral imagen que Dea-Woon Kang proyecta sobre su propio cuerpo, utilizando la técnica de mapping 3D, mediante la cual, crea una nueva imagen digital de la propia bailarina, ofreciendo así una nueva figura, suma de la palpable y la ilusoria, que queda envuelta en el ambiente de tensión espacial que genera los sonidos de la guitarra y los efectos electrónicos de Rafael Pinillos. El desarrollo de la perfomance se construye a partir del diálogo entre estos elementos.Es una performance potente, intensa y convulsa.